LOLA

Primero contaremos un poco de su historia:
Lola llegó un día a la avenida más transitada de la colonia, cansada y al parecer huyendo de perros que la seguían por estar en celo.
Consiguió refugio temporal y la esterilizamos, pasó más de un año viviendo en la calle, el Oxxo de la avenida y otros locatarios le ofrecían alimento, agua y refugio cuando el clima lo ameritaba.
Hasta que la atropellaron afuera del Oxxo, no es tan veloz ya para esquivar los carros.
La llevamos al médico y le dimos hogar temporal, sus fracturas han sanado y ahora solo necesita suplementos que le ayuden con las secuelas.
Siempre ha sido floja, ama tomar el sol y dormir todo el día. Pero su salida diaria al parque no la perdona, se cansa pronto pero le echa muchas ganas.
Lola es la personificación de «couch potato», ama estar en su camita o subirse al sillón, sabe estar solita pero prefiere pasar el tiempo con alguien, ella duerme mientras tú trabajas.
Dada su edad y considerando las secuelas de sus fracturas, ya no requiere tanta actividad física, y prefiere más bien quedarse en casa a dormir o tomar el sol. Toma suplementos que le ayudan a sentirse mejor de los huesitos y por ahora, alimento especial para bajar unos kilitos. Más allá de eso, no necesita mucho más que un hogar que la ame, una camita calientita y un paseo diario al parque.
Es una perra muy noble, súper entendida y convive perfecto con otros perros, niños y gatos.
Es la compañera ideal si trabajas desde casa y también si sales y te ocupas todo el día y no eres de mucha actividad física o no dispones de mucho tiempo para salir con un perro.
Lola solo pide su cuota diaria de apapachos, croquetas ricas y un paseo.
Se merece una familia que la ame en esta etapa adulta, esperamos encontrarla pronto.
