WILLIAM

William ya conoce algo que ningún ser vivo debería vivir: el abandono.
En ese momento, su cuerpecito temblaba y su mirada permanecía hacia el suelo, porque el mundo no era un lugar seguro para él.
Con ternura y cuidado, empezó a ganar confianza.
Hoy, William es un cachorro muy alegre, especialmente juguetón, profundamente sociable y lleno de esa energía hermosa y desbordante que caracteriza a todos los cachorros.
Le encanta estar con personas y convive bien con gatos tranquilos que ya estén acostumbrados a vivir con perritos llenos de energía.
William persigue su colita, se levanta en dos patitas para jugar, adora los peluches, su alegría llena cada espacio. Disfruta cada día porque ya sabe que el mundo puede ser un lugar bello lleno de amor.
Come muy bien, está lleno de curiosidad y como todo cachorro, se encuentra en plena etapa de aprendizaje.
Necesita juguetes que pueda morder, rutinas que lo guíen y una familia que le dedique tiempo para enseñarle, con paciencia y amor, todo lo que necesita aprender.
Busca un hogar donde su energía sea bienvenida
