POLDO

Él es Poldo
Ese día no abrí mi local. Y justo ese día lo fueron a dejar ahí.
En la noche cuando fui a dejar unas cosas, mis vecinas me estaban esperando con él. Me dijeron: «Desde la mañana está aquí, vagando, casi lo atropellan muchas veces, por favor llévatelo».
Alguien decidió que ese era un buen lugar para deshacerse de él. Como si fuera una cosa.
Poldo estuvo todo el día esperando en la misma calle, sin entender por qué lo dejaron ahí.
Ahora está conmigo, a salvo.
Es un perrito chiquito, noble, muy tranquilo. De esos que solo quieren estar a tu lado y dormir calientitos.
Si ese día no abrí, fue para que en la noche pudiera encontrarlo y ponerlo a salvo.
