SHAKIRA

A Shakira nunca le faltó comida… pero siempre le faltó una familia.
Muchos la conocían en el Reclusorio Norte. Era de esas perritas que se ganan el cariño de todos. Siempre había alguien que le dejaba comida, alguien que la saludaba o se preocupaba por ella.
Incluso lograron esterilizarla para darle una mejor oportunidad.
Pero cuando terminaba el día, Shakira seguía sin tener un hogar.
Cuando decidimos rescatar a otros dos perros, nos avisaron algo que no podíamos ignorar:
«Falta Shaki.»
¿Cómo dejar atrás a una perrita que llevaba tanto tiempo sobreviviendo ahí?
Así que hicimos equipo y también logramos sacarla.
Hoy Shakira está a salvo, resguardada en una pensión. Ya no tiene que sobrevivir en la calle, pero sigue esperando lo más importante: una familia que la elija para siempre.
Después de todo lo que ha vivido, merece saber lo que es dormir tranquila en un hogar, tener una cama, paseos y una persona que nunca vuelva a abandonarla.
Si crees que Shakira puede ser parte de tu familia, escríbeme.
Y si no puedes adoptarla, compártela. Gracias.
